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Investigación

Riesgos jurídicos de inversión en microseries a partir de jurisprudencia: trampas y soluciones

Fecha de publicación:2025-02-17 09:37:26

El año 2024 es un año clave para que el sector de las microminiseries entre en su era 2.0. Según los datos disponibles, en 2020 se registraron 12.000 empresas relacionadas con las microminiseries en la parte continental de China. Hasta noviembre de 2024, el número de empresas de microminiseries de nueva matriculación en China ha ascendido a 16.100. Además del aumento del número de empresas del sector, la escala de usuarios de microminiseries crece a un ritmo aún más rápido.

Según los datos estadísticos recogidos en el *Libro Blanco sobre el Desarrollo del Sector de las Microminiseries de China (2024)*, solo en el primer semestre de 2024, la escala de usuarios de microminiseries en China ha alcanzado los 576 millones de personas, lo que representa el 52,4% del total de usuarios de Internet, superando la cantidad de usuarios de otros servicios culturales y sociales en línea.

En 2024, localidades como Beijing, Shanghai, Zhejiang y Henan han promulgado diversas políticas de apoyo a las microminiseries, lo que pone de manifiesto la importancia que el Estado otorga a esta industria cultural. Por lo tanto, creemos que el sector de las microminiseries experimentará un desarrollo aún más vigoroso en 2025 y atraerá la entrada de un mayor número de inversores al mercado.

El autor ha consultado los casos relacionados con microdramas de los últimos tres años mediante la búsqueda de la palabra clave «microdrama», y ha comprobado que al menos el 70% de las controversias relativas a microdramas son controversias contractuales vinculadas a inversiones, motivadas en su mayoría por el incumplimiento de los rendimientos esperados de los proyectos objeto de inversión o su incapacidad para superar el registro y la aprobación oficiales.

Por lo tanto, tanto en la industria cinematográfica y televisiva tradicional como en nuevos formatos industriales como los microdramas, a pesar de la tentación de obtener elevados beneficios, los fracasos en las inversiones se producen con frecuencia.

Después de estudiar las diversas trampas y casos de fracaso de inversión en el sector de los microdramas, el autor resume a continuación las situaciones propensas a generar controversias en la inversión en este tipo de obras, con el fin de ofrecer orientación a los inversores que tienen previsto incorporarse a la inversión en microdramas en 2025.

I. La diligencia debida del proyecto previa a la inversión es fundamental.

Es recomendable que los inversionistas, antes de materializar la inversión, encarguen a profesionales cualificados la investigación de la autenticidad del proyecto objeto de inversión, a fin de evitar caer en estafas promovidas bajo el pretexto de «baja inversión y alto rendimiento en producciones cinematográficas y televisivas». Una vez confirmada la autenticidad y viabilidad del proyecto, se deberá realizar una investigación sobre el equipo de producción, incluidos el director, el productor y el resto de sus integrantes; al mismo tiempo, se podrán revisar las miniseries previamente producidas y estrenadas por dicho equipo, para verificar su profesionalismo, credibilidad, así como su capacidad para obtener la aprobación de la revisión reguladora correspondiente y el estreno oficial final de la miniserie.

Se deberá celebrar el contrato y abonar el capital de inversión únicamente después de realizar una debida diligencia suficiente sobre el proyecto y el equipo de producción. De lo contrario, si se niega a abonar el capital de inversión previamente acordado al detectar problemas en la parte receptora de la inversión durante la ejecución del contrato, dicha conducta viola las estipulaciones contractuales y constituye un incumplimiento contractual presunto. En tal caso, la parte inversora no solo no podrá percibir los dividendos de la inversión, sino que también se verá obligada a abonar una cuantiosa pena convencional.

Caso 1:

Cao Moumou celebró un contrato de inversión y producción de microdramas con una empresa con sede en Beijing, en el que se estipulaba que Cao Moumou invertiría 100.000 yuanes, abonados en dos plazos en la cuenta de la citada empresa, de lo contrario, Cao Moumou debería pagar la multa por incumplimiento contractual.

Después de la celebración del contrato, Cao Moumou abonó 70.000 yuanes conforme a lo estipulado, pero se negó a pagar los 30.000 yuanes restantes aduciendo como motivo que la empresa de Beijing adeudaba salarios a sus empleados y cometía actos contrarios a la buena fe. Por consiguiente, la empresa de Beijing interpuso demanda ante el juzgado solicitando que Cao Moumou abonara la multa por incumplimiento contractual.

El juzgado finalmente determinó que el contrato de inversión celebrado entre Cao Moumou y la empresa de Beijing era válido, que la negativa de Cao Moumou a cumplir sus obligaciones contractuales constituía incumplimiento contractual por lo que debía asumir la responsabilidad correspondiente por incumplimiento contractual, y sentenció en definitiva que Cao Moumou se hiciera cargo del pago de la multa por incumplimiento contractual.

II. El contrato de inversión deberá ser claro, preciso y uniforme, evitando la existencia de cláusulas conflictivas.

El contenido del contrato de inversión deberá ser claro y preciso. Se deberá evitar la suscripción de múltiples contratos, y es recomendable que el contrato sea redactado por profesionales especializados.

En caso de suscribir múltiples contratos sin la revisión y control de profesionales jurídicos, no solo podrá darse el supuesto de que cada contrato pertenezca a relaciones jurídicas distintas, sino que también podrán surgir conflictos entre las estipulaciones de las cláusulas contractuales, como por ejemplo la inconsistencia de las estipulaciones de las cláusulas de jurisdicción, conflictos entre las estipulaciones de las cláusulas de incumplimiento contractual u otras inconsistencias en las estipulaciones. Esto provocará finalmente que las dos partes tengan interpretaciones diferentes sobre las cláusulas contractuales, se produzcan controversias frecuentes que no pueden resolverse en un mismo proceso judicial, se incrementen los costos procesales, y no se pueda obtener necesariamente el efecto procesal esperado.

Caso 2:

El 16 de agosto de 2022, la demandante, una empresa radicada en Dongyang, y la demandada, una empresa radicada en Jiaxing, celebraron el *Acuerdo de Encargo de Rodaje y Producción de la miniserie web El Rufián de la Calle Antigua*.

El 30 de septiembre del mismo año, la demandante presentó la colección completa de *El Rufián de la Calle Antigua* en el grupo de chat de WeChat, y remitió por correo postal la factura correspondiente al pago final el 4 de octubre.

El 18 de octubre de 2022, la demandante presentó la versión revisada de la colección completa de la citada miniserie, pero la demandada no formuló opiniones de tramitación al respecto.

La demandada subió y emitió la citada miniserie el 19 de octubre de 2022 en la sección de series «Contraataque de Jiuzhou» de la plataforma de vídeos Youku, pero aún no ha abonado el pago final convenido.

El demandado alegó en su respuesta a la demanda que el demandante no modificó los microcortometrajes online de conformidad con las opiniones del demandado. El *Acuerdo de Inversión relativo a Dongyang Yixiangtiankai Film Co., Ltd.*, el *Acuerdo Marco de Encargo de Producción de Microcortometrajes Online* y el *Acuerdo de Encargo de Producción del Microcortometraje Online * celebrados sucesivamente por el demandante y el demandado constituyen relaciones jurídicas distintas. El demandado adujo que el incumplimiento contractual del demandante en el marco de la cooperación integral fue la causa por la que no abonó el saldo pendiente del acuerdo objeto del caso.

Finalmente el Tribunal no admitió los alegatos de defensa del demandado, y lo condenó a abonar al demandante el saldo pendiente, la multa por incumplimiento contractual, los honorarios de abogado y demás gastos para la salvaguardia de derechos legales.

III. En el contrato de inversión se deberán estipular expresamente los contenidos clave del mismo, entre los que se incluyen la naturaleza del contrato, las cláusulas de incumplimiento contractual, las cláusulas de derechos y obligaciones, entre otros, como se detalla a continuación:

La naturaleza del contrato de inversión debe ser estipulada de forma explícita: ¿se trata de una producción conjunta o de una sociedad? ¿De una inversión simple o de una producción cooperativa? ¿De una aportación de inversión o de un préstamo? Si la naturaleza del contrato de inversión no es clara y las dos partes sostienen interpretaciones discrepantes, podrán generarse resultados judiciales diferentes en caso de controversia.

2. Las cláusulas de incumplimiento contractual deberán estipularse de forma explícita: por ejemplo, ¿cómo asumirá la responsabilidad por incumplimiento contractual el equipo de producción si no puede completar el rodaje? ¿cómo se asumirá la responsabilidad por incumplimiento contractual en caso de que las series cortas no puedan superar la revisión administrativa, completar el registro oficial y ser puestas en línea?

El autor advierte especialmente: En lo referente al examen y registro oficial, el autor hace hincapié en que este contenido debe ser acordado como cláusula esencial de primer orden. Debido a que tras el crecimiento exponencial de los minidramas en los dos últimos años, China ha promulgado una serie de políticas de supervisión, el examen y registro oficial de los minidramas es un trabajo obligatorio. Por consiguiente, los inversores deben prestar especial atención a las cláusulas relativas al examen y registro oficial para garantizar que el minidrama objeto de inversión pueda lanzarse en línea sin problemas, al mismo tiempo que se acuerdan cláusulas que estipulen la responsabilidad por incumplimiento contractual que corresponda asumir al equipo de producción en caso de que no se pueda materializar el lanzamiento en línea, a fin de hacer frente a los riesgos legales que puedan surgir.

Caso 3:

El 22 de diciembre de 2021, el demandante Dong Moumou (es decir, la Parte B del contrato) y la demandada Empresa Cinematográfica y Televisiva Mengxin (es decir, la Parte A del contrato) celebraron el *Acuerdo de Cooperación para la Corta Dramática «No Puedes Ver Que Te Amo»*. La casilla correspondiente a la Parte A fue firmada por Zong Moumou, y la casilla correspondiente a la Parte B fue firmada por el demandante. El contrato estipula lo siguiente:

(5) La Parte A deberá producir la obra de conformidad con el estándar de calificación de Nivel A. Si la degradación de nivel de la obra se produce por motivos de producción de la Parte A, esta asumirá toda la responsabilidad.

...

Posteriormente, debido a que la obra no pudo superar la revisión de registro, el demandante solicitó la rescisión del contrato y la devolución de los fondos de inversión.

El demandado alega que mantiene una relación de cooperación de coproducción con el demandante: el demandante, en calidad de unidad promotora del proyecto, aporta el guion y realiza el registro de planificación correspondiente, mientras que el demandado, la Empresa Cinematográfica y Audiovisual Mengxin, asume por encargo los trabajos de rodaje y producción. La Parte A lleva a cabo los trabajos de producción y rodaje después de cobrar los gastos de rodaje y producción de la Parte B. El demandado ha cumplido con los trabajos correspondientes, por lo que no debe devolver los gastos pertinentes. Además, niega que Jing Run, la figura clave del proyecto, sea empleado de su empresa, y sostiene que la manifestación de voluntad de Jing Run no puede representar al demandado.

Después de la vista del caso, el tribunal estima lo siguiente:

Primero: Aunque el contrato establece que la serie corta de Internet objeto del caso es rodada y producida conjuntamente por el actor y el demandado, se desprende de otras cláusulas contractuales que la demandada Mengxin Compañía de Cine y Televisión se encarga de la totalidad de los trabajos de rodaje, producción y distribución de la serie corta en cuestión, mientras que el actor únicamente actúa como parte inversionista.

Segundo: La demandada Mengxin Compañía de Cine y Televisión alega que el tercero ajeno al caso Jing Run no es personal de la parte demandada, por lo que sus manifestaciones de voluntad no pueden representar a la mencionada compañía. No obstante, según los registros de chat del grupo de trabajo entre el actor y el demandado, el tercero Jing Run subió al grupo el presupuesto de la serie corta objeto del caso *No puedo ver que te amo* y el contrato de inversión y producción de la misma obra, además de explicar en el grupo la disposición del presupuesto de rodaje y algunas cláusulas del acuerdo de cooperación, a lo que el demandado Zong Moumou respondió en el grupo: «Sí, sí». De ello se deduce que las manifestaciones de voluntad expresadas por el tercero Jing Run en el grupo han sido aprobadas por la demandada Mengxin Compañía de Cine y Televisión.

Tercero: Como entidad especializada en producción cinematográfica y televisiva, la demandada Mengxin Compañía de Cine y Televisión tiene un deber de revisión más estricto respecto a la selección del guion objeto del caso y la aprobación del registro administrativo de la obra subsiguiente.

Cuarto: El objetivo de la inversión del actor en la serie corta de Internet objeto del caso es obtener beneficios mediante la emisión de la referida serie en plataformas de vídeo, por lo que en el contrato se estipula expresamente la asunción de responsabilidades correspondientes en caso de que la obra no supere el examen y aprobación por motivos de producción de la demandada, así como la responsabilidad de la demandada por cumplir la obligación de producir la obra objeto del caso de conformidad con los criterios de calificación de Nivel A.

Finalmente, el tribunal dictó sentencia por la que se ordena que la demandada, la Empresa Cinematográfica y Audiovisual Mengxin, devuelva al demandante el importe de inversión de 588.000 yuanes, asuma la correspondiente responsabilidad por incumplimiento contractual y abone la penalización por incumplimiento correspondiente.

IV. Deberá clarificarse explícitamente la identidad de los participantes en los microdramas cortos.

En el proceso de rodaje de películas y series de televisión en China, las partes involucradas suelen comunicarse a través de grupos de WeChat. Por lo general, los inversores no consultan activamente la identidad de cada participante, sino que dan por sentado que se trata de miembros del equipo de producción. Sin embargo, en la práctica, muchas personas no mantienen una relación laboral jurídicamente válida con la empresa audiovisual o el equipo de producción. En caso de surgir una controversia, el equipo de producción o la empresa audiovisual podrían negarse a reconocer la identidad de dicha persona y, ulteriormente, repudiar los contenidos previamente confirmados por la misma, lo que provocaría la derrota judicial de los inversores.

Por consiguiente, es imprescindible aclarar de forma explícita la identidad del personal pertinente. Si no es posible especificar dicha información en el contrato, también deberá confirmarse la identidad del personal correspondiente por medio de consultas registradas en los historiales de chat de WeChat, a fin de eludir los riesgos legales correspondientes.

Caso 4:

El 18 de junio de 2022, el demandante y el demandado celebraron el Acuerdo de Inversión y Producción de Microdramas Web (en adelante denominado «Acuerdo de Inversión y Producción»), en el que se estipula que el demandante se encargará de la producción encargada del microdrama objeto del caso, así como de todos los trabajos relacionados como creación, rodaje, edición y producción de posproducción, etc. El demandado, como inversor conjunto, aporta un capital de 810.000 yuanes.

Durante el período de cooperación, el demandante cumplió con las obligaciones de producción previstas en el acuerdo objeto del caso, el demandado ya ha confirmado los guiones de más de 30 episodios del microdrama objeto del caso finalizados por el demandante, pero no ha pagado ningún monto de inversión de conformidad con lo acordado.

Los motivos por los que el demandado se niega a realizar el pago son los siguientes: la naturaleza del Acuerdo de Inversión y Producción es la de un acuerdo de sociedad, y se trata de una sociedad de duración indeterminada, por lo que el demandado tiene derecho a resolverlo en cualquier momento; dado que Tong Rui, ex empleado del demandado que también era el personal clave de la cooperación entre ambas partes, renunció el 30 de junio de 2022, sumado al impacto de la epidemia, ya es difícil que el demandante y el demandado continúen la cooperación, y el cumplimiento continuo del Acuerdo de Inversión y Producción causará pérdidas a ambas partes; además, debido a que el demandante ha incurrido en incumplimiento contractual, el demandado no está obligado a indemnizar las pérdidas del demandante.

El Tribunal considera que: si bien el demandado alega que el acuerdo de inversión y producción cinematográfica objeto del litigio es un contrato de sociedad, en atención a la denominación de dicho acuerdo, el contenido de los derechos y obligaciones de ambas partes, así como la estipulación de la cláusula 1 del acuerdo de «aceptan invertir conjuntamente en la producción», todos los elementos anteriores indican que el demandante y el demandado son inversionistas que realizan inversiones conjuntas, no socios.

En segundo lugar, el acuerdo de inversión y producción cinematográfica objeto del litigio no estipula expresamente las cuestiones relativas a la sociedad, como el ingreso en la sociedad, la retirada de la sociedad, la terminación de la sociedad y la responsabilidad solidaria por las deudas de la sociedad, por lo que no reúne las características jurídicas del contrato de sociedad.

La cláusula 17 del acuerdo de inversión y producción estipula que «ningún asunto contenido en el presente contrato constituye o se considera que constituye una gestión societaria entre las partes...», lo que también niega expresamente la existencia de una relación contractual de sociedad entre ambas partes. Por consiguiente, el demandado no goza del derecho de rescisión en cualquier momento del acuerdo objeto del litigio.

Lo anterior constituye los riesgos legales frecuentes a los que se enfrentan los inversores de miniseries breves. El autor desea recordar una vez más a los inversores que pretenden ingresar al sector de las miniseries breves que la inversión en este ámbito conlleva riesgos, por lo que no deben acceder al mercado de forma imprudente. Al celebrar el contrato de inversión, deberán solicitar necesariamente la revisión y control por parte de personal profesional, a fin de evitar el fracaso de la inversión y la pérdida total del capital invertido.